La retención de datos

Se sabe dónde has ido y con quién has hablado el último año.

La directiva europea 2006/24/EC[1], transpuesta en España por la ley 25/2007 del 18 de octubre 2007[2] sobre la retención de datos, impone a los operadores de telefonía, así como a los proveedores de servicios Internet, que almacenen durante doce meses las informaciones que permiten identificar el origen y el destino de cada comunicación electrónica.

En España estos agentes facultados no necesitan pedir ningún orden a un juez para consultar estos datos. En esto las normas españolas ignoran las garantías constitucionales y europeas que protegen el derecho fundamental al secreto de las comunicaciones.[3] Con toda esta información se puede saber sin problema a dónde has ido en los últimos doce meses, con quién estabas, con quién estás en contacto, quiénes son tus colegas, dónde vives y con quién, etc. Más aún que la posibilidad de escucharte o localizarte mejor, ésta retención de datos es la novedad real y peligrosa de tu móvil.

«Si quiero saber si fulanito ha visto a mi cliente, no es un problema: meto los nombres y el ordenador me da la respuesta, precisando cuándo, dónde, cuántas veces y cuánto tiempo.[4]»
El mismo madero, septiembre del 2007

un móvil quemandose